24.4.10

relato de un nocherniego

“Noche sin Luna”… “Cielo estrellado”; ella me susurra al oído invitando a sumergirme en su insomnio, fiel cómplice nocturna que me acompaña en cada cebada noctámbula resultándome curioso averiguar: ¿Quién termina acompañando a quién?

En sabia decisión procura y propone temas lentos en ingles (cuidadosamente seleccionados) junto al cenit de la noche… y esa voz suave que vuelve a susurrar:- “La noche nos invita…”. Habla de política y se hace entender como nadie, habla de música y sabe como hacerte emocionar; sigo cebando con ojos húmedos empañando la mirada… ella recitando una poesía… ahí, en su rincón rodeado de flores… ahí, al costado de la ventana de la cocina.

Ya sumergidos en el insomnio continúa con su arrullo abrazándome en cada sílaba, en su prosa perfumada en miel. Los mates cesaron en la noche heredada de vigilia. Procuro acercarme más a la ventana vislumbrando, sumergido, acobijado en el cielo estrellado de su relato en esa cálida noche sin luna. Como un recuerdo, dibujo a mi padre en este mismo rincón. Como pinceladas veo su sombra y… ¡Soy él hace cinco, diez años!

Noches de insomnio heredadas y de la mano de ella, esa musa inspiradora con cada uno de sus relatos, en los míos.

…y una estrella fugaz surcando la noche.